Sunday, November 5, 2017

Besando el otoño


En esta ciudad el otoño no tiñe las hojas de en escalas de color fuego; simplemente llueve como siempre. No me quejo, pues mi olor favorito siempre ha sido el de la lluvia golpeando la tierra. Ese olor huele a casa, donde sea que sea que me encuentre.

Mis otoños siempre han estado plagados emociones intensas; de ilusiones y añoranzas; de quimeras y desencantos. Los mejores amores los conocí en el otoño. La primera vez que entregué mi cuerpo y alma a alguien fue en otoño. La primera vez que mi vida se quedó sin magia fue en otoño. El día que los tuve en mis brazos después de soñarlos y esperarlos tanto fue en otoño. Y es así como los otoños han marcado mi vida una y otra vez con pinceladas incandescentes y sombrías.

En unas semanas se viene mi otoño número treinta y cinco. Muchas veces me he preguntado si le debo a la estación esta melancolía tan mía, o si es simplemente una casualidad más.


Da igual, 
Sólo pido que  siga sorprendiéndome;
es señal que sigo viva.

1 comment:

  1. Te cambio la lluvia por las hojas en escala de color fuego.

    La lluvia es mi mejor amiga... pero se marchó y sólo viene de vez en cuando.

    Es caprichosa... como alguna que yo me sé.

    Besos.

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