Me equivoqué al pensar que mi amor por ti podría mantenernos a flote. Cuanto más pasa el tiempo, más me doy cuenta de que no hay un “nosotros”; soy solo yo: remando, jadeando, sudando, temblando, marchitándome, esperando... dando todo lo que me queda, tratando de encontrar una playa, incluso si estoy destinada a naufragar... mi única otra opción es ahogarme en el intento. Me niego a rendirme y dejar que me hundas.
Puede que hayas derribado
cada uno mis muros,
sabotearon mi barco,
agarró todas mis armas,
y envenenado mis labios
con ese beso mortal...
pero parece que lo has olvidado:
la diosa siempre fui yo.
No comments:
Post a Comment