No me gusta hablar de
todo este vacío;
Me niego a darle más poder.
Este vacío aplastante;
el lado vacío de mi cama.
Recuerdos fragmentados
de esas cosas
que solías decir
haciendo eco
por mis pasillos vacíos.
Extraño tus vibraciones
y sus efectos en mí.
El sonido de tu risa.
Honestamente creo
que nosotros compartimos
las risas más honestas
juntos,
en absoluta conspiración.
Tu fascinación
con mi sincero deleite
con las cosas más simples,
como encontrar el tipo correcto de manzanas en la tienda,
o cuando compraba productos hechos a mano
a esa viejita casi ciega
con quien solía tropezarme a propósito.
Ambos sabíamos que no necesitaba sus baratijas;
sólo quería ayudarla con dignidad.
Hay
una sed insaciable
de mi piel
todavía anhelando
tu tacto.
Anhelo escuchar tu voz,
y su efecto calmante
en mi alma afligida.
He aprendido a parar
de buscarte en todas partes;
sin embargo,
empiezo a desmoronarme
nuevamente.
Mi propia versión de un carrusel
con un ciclo enfermizo interminable.
Trabajo duro para borrar tus rastros
a lo largo del día;
sin embargo, cada vez que me las arreglo
para cerrar mis ojos
es como un reinicio completo del sistema
y continuamente me encuentro
de vuelta al principio.
Me he vuelto a encontrar
con mi oscuridad.
Lleno mis pulmones de humo
sólo para tener la sensación
de algo,
-cualquier cosa-,
ocupando algo de espacio.
Quiero sentir algo
aparte de este vacío.
No me queda ira en mí.
Sólo una resignación absoluta.
Espero en silencio el día
en que mi cuerpo se rinda,
buscando encontrar
algún tipo de liberación.
No comments:
Post a Comment