Ni siquiera puedo tomar un respiro
sin pensar en ti
y tu no me regalas siquiera
un pensamiento fugaz.
¿Por qué soy adicta al dolor?
Vivor en un perpetuo
estado de tristeza;
la melancolía me viste como
si fuese su vestido favorito.
La nostalgia
me tiene ahorcada por la garganta
ahogando sin piedad
cualquier esperanza que brota.
Me ahogo a propósito en tus palabras;
mi escape más hermoso
de esta brutal realidad:
amarte es soledad al cuadrado.
No comments:
Post a Comment