Desde esa fría noche de viernes en el octubre más devastador de mi vida
Deambulo por la vida en calidad de zombi, buscando desesperadamente un corazón de repuesto
Me he probado todos y cada uno de los que me he encontrado, pero ninguno calza bien
Mi cuerpo se ha dedicado a traicionarme una y otra vez porque ese vacío nos duele y somatiza en todo
Me he atiborrado de todo tipo de alimentos reconfortantes buscando sentir cualquier cosa que no sea este abismal silencio
Escribo desesperadamente cartas buscando exorcizarme de todo eso que no he podido decir
Observo desconsolada cómo se degollan racimos de esperanza que nacen ingenuos con cada amanecer
Deambulo por la vida en calidad de zombi, buscando desesperadamente un corazón de repuesto
Me he probado todos y cada uno de los que me he encontrado, pero ninguno calza bien
Mi cuerpo se ha dedicado a traicionarme una y otra vez porque ese vacío nos duele y somatiza en todo
Me he atiborrado de todo tipo de alimentos reconfortantes buscando sentir cualquier cosa que no sea este abismal silencio
Escribo desesperadamente cartas buscando exorcizarme de todo eso que no he podido decir
Observo desconsolada cómo se degollan racimos de esperanza que nacen ingenuos con cada amanecer
Arrastro los pies con dificultad en las montañas de escombros del “pudo ser”
Pero lo único que resuena en la cavidad de mi pecho son suspiros dibujando tu nombre
Pero lo único que resuena en la cavidad de mi pecho son suspiros dibujando tu nombre
Y el sonido chirriante de la realidad tallando condenas inmutables en los murales dónde alguna vez pinté infinidad de sueños…
Lo único que se me ocurre ya,
es prenderle velas a la amnesia,
para ver si algún día se apiada de mi
y me saca de esta miseria.
Dan ganas de abrazarte.
ReplyDeleteMuchas.
Besos.