Lo recuerdo como si hubiera sido ayer:
tú y yo, sentados en aquel parqueadero.
Yo, con el corazón en llamas,
y al mismo tiempo ahogándome
en oleadas de culpas y arrepentimiento.
Tú, sentado frente a mi en silencio,
con los ojos despojados de esperanza...
Necesitaba que saliera de tu boca,
pero fuiste incapaz de decir nada.
Quizás nunca fuimos lo que pensaba;
pero te hubiese elegido a ti,
si tan solo me lo hubieras pedido.
tú y yo, sentados en aquel parqueadero.
Yo, con el corazón en llamas,
y al mismo tiempo ahogándome
en oleadas de culpas y arrepentimiento.
Tú, sentado frente a mi en silencio,
con los ojos despojados de esperanza...
Necesitaba que saliera de tu boca,
pero fuiste incapaz de decir nada.
Quizás nunca fuimos lo que pensaba;
pero te hubiese elegido a ti,
si tan solo me lo hubieras pedido.
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