No sé si alegrarme o llorar al sentir que no queda absolutamente ni un rastro de lo que fuimos… no sé si todo este tiempo fuiste real o un producto de mi imaginación. Sólo quedan vestigios de un amor que prometió ser más intenso, inquebrantable e infinito. Al final, sólo los primeros dos vaticinios se cumplieron: tu vacío me duele hasta el tuétano de los huesos y no muere con nada. Pero hasta los amores más incandescentes parecen tener puntos finales [o eso me dices con tus acciones].
No comments:
Post a Comment