Friday, September 8, 2023

En mi sangre.

Nadando en mi sangre estabas, 
latiéndome en el corazón, 
estrujándome las venas, 
matándome desde ahí,

adentro. 

Me recorriste el cuerpo entero 
hasta esconderte tan bien 

 

que por más que quise encontrarte 
-ya no sé si para verte o correrte- 

no lo logré.


En éxtasis observé 
las huellas de mis pies 
sobre los charcos rojos 
que derramé por las calles, 

intentando descubrir 
si era tu afán de quedarte 
o el mío 
de saberte dentro.


En el cuarto obscuro 
me quedé tirada, 
con la pistola en la mano izquierda, 
los ojos perdidos en el fuego 
y el alma perdida entre los muertos, 
 
derramándome en la esquina,
existiéndote, 
suicidándonos...



Bang.



Intenté escribir unos cuantos versos
para esbozar las líneas del adiós;
luego los rompí en mil pedazos
porque el dolor es inefable,
y solo se siente en el corazón...

1 comment:

  1. Cada día que no escribas deberían encarcelarte.
    Es un crimen que no lo hagas.
    Besos.

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