Lo más cerca que estaré de la quietud y el cielo es al borde del acantilado. Allí puedo cerrar los ojos y percibir el vuelo silencioso de los pájaros y sentir los árboles llorosos mecerse con la caricia del viento.
Puedo apretar mis muñecas y sentir que lo que tengo en la mano es mi universo; puedo ahogarlo, puedo destruirlo. Entonces puedo relajar mis dedos y sentir el girasol mutilado en mis manos.
A veces desearía haberle dado una oportunidad antes de destruirlo; antes de exprimir la vida de mi mundo. Aprecio los restos de la flor flotando en la superficie de un charco profundo antes de hundirme lentamente.
Puedo apretar mis muñecas y sentir que lo que tengo en la mano es mi universo; puedo ahogarlo, puedo destruirlo. Entonces puedo relajar mis dedos y sentir el girasol mutilado en mis manos.
A veces desearía haberle dado una oportunidad antes de destruirlo; antes de exprimir la vida de mi mundo. Aprecio los restos de la flor flotando en la superficie de un charco profundo antes de hundirme lentamente.
Lo vi desvanecerse con una percepción distante.
Todo parece estar tan fuera de foco.
Sin tacto. Fuera de alcance. Sin opciones...
Puedo sentir como todo me asfixia.
Destrípame hasta que ya no pueda respirar.
Hasta hundirme en el abismo como ese girasol.
Puedo ver mucho cuando mis ojos están cerrados.
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